
El Alcázar de Toledo
Escenario de asedios, batallas y guerras.Sabes que estás llegando a Toledo cuando a lo lejos comienzas a ver el Alcázar, imponente fortificación sobre las rocas en la parte más alta de ésta ciudad española. Está en altura como estrategia militar, para poder tener un rango de visión más amplio.
Su nombre proviene del árabe “Al Qasar“, que significa fortaleza. Probablemente sea uno de los edificios más identificativos de la ciudad. Lo encontraremos en el extremo este, cerca del puente de Alcántara y próximo a la Plaza Zocodover de la que hablaremos más adelante. El Alcázar de Toledo ha sido escenario de asedios, batallas y guerras. Es un edificio histórico que bien merece la pena el comienzo de la visita a Toledo.

Monasterio de San Juan de los Reyes
Mejores representaciones del gótico hispano-flamencoEl convento de San Juan de los Reyes pertenece a la Orden Franciscana. Lo mandó construir la reina Isabel I de Castilla con la intención de que fuese un mausoleo para los reyes, y desde entonces se convirtió en el edificio más importante que alzaron los Reyes Católicos.
Además, en su interior se pueden ver las hazañas conseguidas durante su régimen político. El autor de la edificación del convento de San Juan de los Reyes fue Juan Guas, quien lo levantó en 1476 embelleciendo a la ciudad de Toledo, y convirtiendo a este templo en uno de las mejores representaciones del gótico hispano-flamenco. En el interior, se puede ver una decoración con los escudos de los Reyes Católicos sostenidos por águilas de San Juan.

Castillo de San Servando
Una de las mejores arquitecturas militar mudéjarEl Castillo de San Servando es considerado a menudo como una de las obras más importantes de la arquitectura militar mudéjar, que como veremos en ésta guía de qué ver en Toledo en un día fue una tendencia artística muy utilizada en la ciudad. Recordemos que Toledo es la ciudad de las tres culturas, y a menudo confluían en temas decorativos o arquitectónicos.
Ésta fortaleza se utilizó para defender el cruce de caminos que accedían al puente, un lugar estratégico para las defensas de la capital manchega. Se destrozó varias veces por las innumerables batallas que sufrió, y hoy en día podemos disfrutar de una restauración bastante fidedigna. La edificó Alfonso VI en el siglo XI, para regalársela a los templarios. Sin embargo poco después pasó a manos de los frailes de Santiago hasta que finalmente cayó abandonada.
No fue hasta finales del siglo XIV que don Pedro Tenorio, un arzobispo de la época, mandó su reconstrucción. Está en los alrededores de Toledo pero merece la pena acercarse, de verdad.